En busca del nuevo técnico: Guillermo Barros Schelotto pica en punta
Después de la durísima derrota de Boca ante Belgrano que decantó en la lógica renuncia de Diego Martínez, el presidente Juan Román Riquelme volvió de Córdoba y, sin descanso, se instaló rápidamente en el predio de Ezeiza hasta muy tarde para definir quién será el próximo DT.
Tres derrotas consecutivas -ante Racing, principalmente contra un River con mayoría de suplentes y la del sábado a la noche- hicieron volar por los aires un ciclo que había empezado a oscurecerse desde mucho antes. Y JRR, que ya vio pasar cinco entrenadores en su gestión, no quiere perder más tiempo.
Molesto y nervioso, en Alberdi les pidió perdón a los hinchas y se fue «dolido y triste» por un Boca que no pelea el campeonato, no dio la talla ni en la Sudamericana y solo tiene la Copa Argentina por delante. «Hay que competir y no estamos compitiendo», tiró.
Las frases de Riquelme tras otro revés para Boca y la renuncia de Martínez
Las frases de Riquelme tras otro revés para Boca y<span style=»background-color: initial; font-family: inherit;»> la renuncia de Martínez</span><br>
Después de otro fuerte reto al plantel -que quedó liberado este domingo- el adiós de Martínez y un corto pero incómodo vuelo de vuelta, Riquelme se quedó directamente en Boca Predio junto al Consejo de Fútbol para definir quién será el entrenador que viene.
Lo único seguro hasta el momento es que este lunes arrancará otro interinato de Mariano Herrón. ¿Y después? Hay un nombre fuerte que pica en punta: Guillermo Barros Schelotto.
El Mellizo, que armó uno de los mejores Boca de los últimos tiempos entre 2016 y 2018 (ganó dos ligas) pero quedó marcado a fuego por perder la final de la Libertadores con River, tiene consenso total puertas adentro pero no podría asumir hasta 2025.
Según pudo saber, tras dejar la selección paraguaya en 2023, Guillermo vive en Estados Unidos con su familia (NdeR: se retiró allí en el Columbus Crew de la MLS y luego dirigió a Los Ángeles Galaxy) y está en pleno trámite por la ciudadanía norteamericana, por lo que no puede salir del país por los próximos cuatro meses.

