“Están luchando por pagar deudas”: Financial Times advirtió por la morosidad récord en Argentina
El periódico británico Financial Times advirtió que muchos hogares de la Argentina “están luchando por pagar deudas a tiempo”, en pleno debate por el aumento de la morosidad y el rol que debe adoptar el Estado con las familias endeudadas.
En un extenso artículo, el diario especializado en economía sostuvo que “un número récord de hogares argentinos están luchando por pagar deudas a tiempo, con el 16,3% del crédito emitido a individuos al menos tres meses atrasados”, al citar datos de la consultora Equilibra.
Al poner en contexto el alto nivel de mora, señaló: “Los malos préstamos se derivan de cambios radicales en la economía argentina bajo el presidente libertario Javier Milei, quien ha reducido el gasto público y la inflación anual de un máximo del 289% a principios de 2024 al 34%”.
La Argentina lidera la morosidad en América Latina pese a tener el menor nivel de crédito de la región
Asimismo, precisó que “la estabilización económica de Milei ha dado a los bancos un mayor incentivo para prestar, al igual que sus medidas de austeridad han dado a muchas familias una mayor necesidad de pedir prestado”.
En este marco, el artículo puntualizó que “los argentinos se habían acostumbrado al valor de las deudas que se eliminaban por los aumentos de precios, pero las tasas de interés reales se han vuelto bruscamente positivas”, llegando a superar los tres dígitos y remarcó que unas 5,8 millones de personas se atrasaron en los pagos.
En paralelo, indicó que la situación es todavía más compleja en el sector no bancario, haciendo referencia a que más del 32% del crédito otorgado por empresas fintech y billeteras digitales se encuentra en mora.
Al respecto, el Financial Times describió que esta disparada de la morosidad digital alimentó protestas en Buenos Aires, donde agrupaciones sociales acusaron al oficialismo de ser «cómplice» de la usura de las plataformas tecnológicas.
Al citar la postura del sector fintech, explicó que las billeteras digitales aplican tasas de interés más altas porque asumen riesgos de clientes que no califican en la banca tradicional, aclarando además que sus préstamos representan una fracción muy pequeña del total de la deuda vencida.
En el análisis, el medio británico sumó la voz de analistas y consultores económicos que plantearon riesgos de mediano plazo a pesar de que la situación sea relativizada por el Gobierno al considerar que no representa una crisis y que la morosidad tiende a estabilizarse.
«Con tanta gente involucrada, esto deja de ser un problema microeconómico y amenaza con convertirse en un problema macroeconómico», advirtió Amílcar Collante, fundador de la consultora Profit. Para el analista, resulta contradictorio esperar que el crédito privado funcione como palanca para reactivar el consumo interno y la actividad cuando una gran masa de la población no puede tomar nuevos préstamos por sus deudas previas.
Por su parte, Nery Persichini, jefe de investigación de GMA Capital, afirmó que «hay crecimiento económico, pero la gente no lo siente», y aseguró que el motor del crédito para impulsar el consumo masivo «ahora mismo está apagado».
Desde el Financial Times también hicieron referencia a la postura gubernamental, indicando que Milei ha descartado de plano cualquier tipo de rescate financiero o alivio de deudas respaldado por fondos estatales, catalogando la morosidad como «un problema entre actores privados».
Sin embargo, planteó que la situación es un frente abierto para el oficialismo de cara a las elecciones del 2027, ya que la oposición ha encontrado en el sobreendeudamiento de las familias una bandera de unificación bajo la consigna de que el ajuste obliga a la gente a «endeudarse para sobrevivir».
Los testimonios del endeudamiento
Al sostener que para muchos argentinos, la necesidad de financiamiento ya no responde al consumo de lujo, sino a la mera subsistencia diaria, el periodico financiero aportó casos para graficar las características del endeudamiento en el país.
Por un lado, relató el caso de Jonatan Verón, un chofer de Uber de 41 años residente en La Plata, quien a principios de 2025 debió solicitar un préstamo bancario de aproximadamente 1.300 dólares para reparar el motor de su auto. Al poco tiempo, la imposibilidad de que sus ingresos acompañaran el costo de vida lo llevó a incumplir las cuotas.
Tras sufrir la rotura de un neumático, recurrió a un prestamista informal que le aplicó una tasa de interés del 300%, lo que disparó su deuda total por encima de los 11.000 dólares. «Es mucho, pero no tenía otra opción», lamentó Verón, quien también adeuda dinero a familiares y a su proveedor de telefonía móvil.
Una situación similar atraviesa Oriana Fernández, una analista de una empresa de indumentaria de 24 años e integrante del colectivo Deudores Organizados. Fernández arrastra una deuda de 3.300 dólares en su tarjeta de crédito con una tasa de interés del 132%, contraída originalmente tras destinar $1.600 dólares para alquilar un departamento tras separarse de su pareja. En los últimos 18 meses, su salario aumentó apenas un 20%.
Agencia NA

